Hojita de enero 2020

Una Oración

Bienaventuranzas de la Ternura de Dios (II)
Bienaventurado serás si escuchas y contemplas las lágrimas de Jesús
por ti, porque no vives como Él quiere, porque «estás muerto». Él te
quiere resucitar como a su amigo Lázaro (Jn 11,35).
Ternura de Dios, hecha lágrimas de amor profundo y sincero, riega con tu amor mi corazón.
Bienaventurado serás si con humildad dejas que Jesús te lave los
pies, te quite el polvo del camino y te enseñe la lección del servicio
(Jn 13, 4-10).

Ternura de Dios, hecha esclavo por amor a los hombres, haz mi corazón humilde como el tuyo.
Bienaventurado serás si avanzas hasta la cruz para contemplar a un Dios humillado, fijado en una cruz, cargando con los pecados del mundo (Jn 19). Ternura de Dios, hecha pecado por amor y salvación mía y la de todos los hombres, salva mi corazón.
Bienaventurado serás si permaneces bajo la cruz para recibir de Jesús el regalo más hermoso de un hijo: «He ahí a tu Madre»(Jn 19, 26).

Sí, bienaventurado serás por siempre porque quien acoge a la Madre en su casa y en su corazón tiene asegurado el cielo. Ternura de Dios, hecho don precioso de la Madre, lleva mi corazón siempre a María y por ella a Jesús.

Una película

Los milagros del cielo
Kevin y Kristy son un matrimonio que descubre que su hija Anna, de diez años, padece una enfermedad incurable, pero ellos no se rinden y buscan una posible cura. El proceso se agrava cuando Anna sufre un accidente.

Puedes ver el trailer en:

Un Santo

Pier Giorgio Frassati

“El beato Pier Giorgio Frassati, que murió en 1925, ‘era un joven de una alegría contagiosa, una alegría que superaba también tantas dificultades de su vida’. Decía que él intentaba retribuir el amor de Jesús que recibía en la comunión, visitando y ayudando a los pobres”.