Orar con la Respiración

ME PREPARO

1. Al acercarme al lugar de la oración, recuerdo que voy a pasar un rato de intimidad con el Señor.
2. Busco un espacio y una postura que me ayuden a relajarme.
3. Hago silencio, respiro lentamente y tranquilizo mi cuerpo.
4. Caigo en la cuenta de que entro en la presencia del Señor. Y miro cómo Él me mira.
5. Después de hacer la señal de la cruz, le pido al Espíritu que me ayude a estar en la presencia de Dios durante todo el tiempo de oración. Y que todo lo que haga en ella me anime a buscarle; para conocerle más, amarle mejor y seguirle de cerca.

PETICIÓN
Pido a Dios que me ayude para que todas mis intenciones, mis acciones, mi mundo interior…sea todo según su voluntad.

LEO
Escojo una oración sencilla y conocida (Padre Nuestro, Ave María) o una lista de nombres de Jesús (Señor, Maestro, Amigo).

RESPIRACIÓN
En cada espiración, voy recitando palabra por palabra la oración escogida. Sin forzar el ritmo, manteniendo el compás.

REPETICIÓN
Repito cada palabra varias veces, lentamente, con recogimiento. Y pienso en el significado de cada una de ellas, en la persona a quien se refiere, en mi necesidad de ser transformado según esa palabra, etc.

DIALOGO
Me despido haciendo un coloquio, “como un amigo habla a otro amigo”.

10363650_610907779053763_4140588926478250076_n-2Delegación Diocesana
de Pastoral Vocacional
“LLAMADOS a estar con Él”